POR OLGA V.

Hay editoriales pequeñas, discretas, que poco a poco van posicionándose en el panorama editorial, sin hacer mucho ruido y centrando sus energías en crear un catálogo variado e interesante en el que prima la calidad sobre la cantidad.

Armaenia editorial es una de ellas. Una editorial que desde que inició su andadura hará un par de años, no ha dejado de darme gratas sorpresas y de descubrirme grandes autores. Hasta ahora, y espero que siga así por mucho tiempo, cada novedad de Armaenia ha pasado a formar parte de un rincón privilegiado de mi biblioteca personal: ahí están «El viaje de Octavio» de Miguel Bonnefoy, «El zar del amor y el tecno» de Anthony Marra, «Basti» de Intizar Husain, «Jacob, Jacob» de Valérie Zenatti, «Insumisa» de Yevguenia Yarolávskaia-Markón (todas reseñadas en el blog) a las que ahora se añade esta intrigante, feroz y sugerente tigresa blanca que llega de la mano del escritor indonesio Eka Kurniawan.

«Hombre Tigre» es una novela realista, mágica, leyenda, también novela negra ¿por qué no?, novela de denuncia, de violencia de género, de tradiciones, mitos, sueños y vidas reales con todos sus dramas y miserias.

Me acerqué a esta historia con la perplejidad que me inspiraba el título y la fascinación por el bello animal que acecha desde la portada. También me resultaba familiar el nombre de su autor pero lo cierto es que no sabía exactamente qué me iba a encontrar en estas 200 y poco más páginas, hasta que una vez empezada la lectura me vi de lleno en la exótica Indonesia, rodeada de vegetación exuberante, arrozales, palmeras, cocoteros, flamboyanes, estanques repletos de carpas, flores de loto. Sentí la humedad de las lluvias monzónicas, los momentos de brisa y los golpes de calor en los pantanos. Saboreé la mandioca y el cacao. Me mezclé entre las gentes de la población costera en la que transcurre la novela y conviví con ellos durante unos días, acompañando al joven Margio, el protagonista, en su accidentada y sorprendente vida y en la de todos aquellos que lo rodean.
Mitos, leyendas, folklore popular, la tradición oral recogida en cuentos que se transmiten por boca de Ma Muah, el personaje más respetado y querido por el pueblo; la religión, las supersticiones, la finísima frontera que separa la realidad de la imaginación, el amor, el deseo, la pasión, el odio, la violencia… forman parte de esta historia tan mágica como real, pero sobre todo, profunda y tremendamente humana.

No desvelaré el argumento porque creo que además del estilo exuberante y pintoresco, también a veces, crudo e incluso cruel de Kurniawan, la gracia de esta novela reside en dejarnos llevar y seducir por una historia de la que cada cual extraerá sus propias interpretaciones.

Yo me quedo dándole vueltas a la idea del gran poder del amor que nos salva o nos destruye. Leed hasta el final y entenderéis porqué lo digo.

Un solo consejo: no provoquéis a la sigilosa tigresa blanca…