///La écfrasis inversa

La écfrasis inversa

A quien haya seguido hasta ahora la breve andadura de nuestra editorial con sus ya tres títulos publicados le llamará inmediatamente la atención el aspecto externo de los libros: sus cubiertas y, especialmente, sus contracubiertas. El diseño de la colección está pensado para dirigir la atención a las imágenes que las ilustran: primero con una franja en la cubierta por la que asoma un detalle, un fragmento de la imagen e, inmediatamente después, al voltear el libro, el descubrimiento en la contracubierta de la ilustración completa, limpia de texto, que se ofrece al potencial lector sin más mediación o explicación. Quizás también le llame la atención la diferencia entre sí de las tres ilustraciones o fotografías propuestas, sin un hilo común distinto de su belleza.

La razón de ser de este diseño y de estas ilustraciones, más allá de la originalidad o del impacto visual desacostumbrado en los libros de otras editoriales, es lo que el escritor y antiguo editor de la casa italiana Adelphi Roberto Calasso llamó con fortuna écfrasis al revés o écfrasis inversa. Al tratar de explicar la importancia que para él tenía la elección de las  imágenes de cubierta para los libros de su editorial, recurría al término de origen griego écfrasis, que se podría traducir como texto que explica o describe una obra de arte. Pues bien, la écfrasis inversa es lo contrario, una imagen u obra de arte que explica o trata de transmitir el contenido de un texto.

Lo que tratamos de conseguir con la elección de nuestras ilustraciones es que éstas transmitan inmediatamente una parte esencial del libro, sobre todo un ambiente, un sentimiento, un estado de ánimo. Jeune orpheline au cimetière, que ilustra “Huérfanos de Dios”, no sólo es la representación perfecta de Vénérande, la protagonista, sino que transmite con su mirada espantada la tragedia que gravita en la novela. Random, de “Viaje a Virgenia”, nos muestra a Can rodeado por el caos pero mirando sin miedo a un futuro incierto, sin asideros ideológicos, sociales o espirituales. Fossile, de “Fuego por fuego”, nos transmite desolación, abatimiento, pero también una mano fuerte, paternal, cargada de trabajo, polvo y camino, que quiere aliviar un poco esa tristeza. Todo en las imágenes remite a los libros. Los libros se empiezan a leer antes incluso de abrirlos. El lector entra en la atmósfera de la novela antes de la primera palabra. Y el diseño de la colección, ofreciendo sin intermediación esa experiencia, sin el recurso típico de la sinopsis (que luego se da en la solapa), busca potenciar ese efecto. Esperamos haberlo conseguido.

2016-10-28T17:32:57+00:00 16 Mayo, 2016|Categories: Medios, Noticias|Tags: , , , , |

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