///Encuentros con nuestros autores: Jesús Bengoechea

Encuentros con nuestros autores: Jesús Bengoechea

Simultáneamente a la publicación de «Alada y riente», el cuarto título de la colección de Narrativa de Armaenia Editorial, y para abrir boca del encuentro que tendrá lugar mañana con motivo de la presentación del libro entre el autor y sus lectores y amigos, publicamos esta breve entrevista con Jesús Bengoechea (por correspondencia, no podía ser de otra forma) en la que nos da algunas de las claves de lectura de la obra. 

Pregunta: ¿Cómo surge en ti el embrión de Alada y riente? ¿Cuál fue el detonante, si lo puedes identificar? ¿Y cómo fue el proceso de su escritura?

Respuesta: La respuesta más honesta sería admitir que no lo recuerdo. Como sabéis, y aunque Armaenia lo edite ahora gloriosamente en una versión revisada, escribí “Alada y riente” a caballo entre el anterior y este siglo. Pero creo poder señalar la ocurrencia más o menos feliz que desató todas las demás. El contarlo constituye un pequeño spoiler del primer capítulo, pero lo asumiremos: ¿Y si la ballena que se comió a Pinocho y Geppetto era en realidad Moby Dick? A partir de ahí, se me ocurrieron otras posibles conexiones entre esos y otros personajes novelescos muy conocidos: Peter Pan, Sherlock Holmes, Frankenstein, de tal modo que sus historias quedaran imbricadas a través de interpolaciones y extrapolaciones a las historias oficiales. La única forma de llevar a la práctica semejante dislate era optar por el género epistolar. El resultado es una fantasía coral que, pese al tiempo transcurrido desde que la alumbré, me sigue resultando divertida. Es una gran broma cruel que se alimenta de la complicidad del lector. Y es bastante perversa. 

P.: El estilo del libro es, como tú los has definido en varias ocasiones, deliberadamente barroco. ¿Qué pretendías al utilizar este estilo, aparte de epatar al personal con el extenso vocabulario?

R.: Me pondré digno para puntualizar que no recuerdo haber tenido nunca el deseo de «epatar», por más que malévolamente me lo adjudiques. «Alada y riente» es un homenaje y a la vez una sátira de la novela del XIX en sus distintos géneros. Eso solo puede conducir a un estilo deliberadamente arcaico y pomposo que pretende rendir tributo a una época en que se escribía así, y el barroquismo se ve intensificado en la búsqueda de un efecto humorístico. Tres o cuatro de las nueve o diez personas que la leyeron en 2002 interpretaron que la riqueza léxica era el típico error de un autor novel que pretende precisamente eso, epatar con su dominio del vocabulario hasta el punto en que ese deseo se le va de las manos . Pero no es que se me vaya de las manos, o si se va no lo hace por descuido. Por eso haces bien en decir que es «deliberadamente barroco». Es algo buscado. Puede quizá ser un error pero no es en ningún caso un descuido. Por lo demás, es un barroquismo generalizado pero que no afecta a la totalidad del libro, dado que cada personaje escribe de forma relativamente distinta al resto. El diario íntimo de uno de los personajes, por ejemplo, apuesta por una inventiva verbal que en este caso rinde tributo a las vanguardias. 

P.: ¿Por qué ese título, Alada y riente? Suponemos que tiene algo que ver con la cita de Valle-Inclán que aparece al comienzo, pero elabóranoslo más…

R.: Tuve mi época de lector febril, de los de cuaderno y notas. Apuntaba frases que me parecían brillantes. La de Valle-Inclán que preside el texto siempre me encantó, y siempre supe que algún día escribiría un libro que llevara por título esos dos adjetivos que por sí solos suenan intrigantes. Suenan, de hecho, francamente raros juntos, pero llega un momento en que ese es el título y ya está. Lo ha seguido siendo cuando la he repasado recientemente para esta revisión, y ello a pesar de que estaba abierto a la idea de cambiarlo. No se puede llamar de otra forma, más que nada porque es una novela que no se puede llamar casi de ninguna manera, no es fácil encontrar una alternativa a «Alada y riente». Es un título que a lo mejor no nos hace ricos ni a vosotros ni a mí pero que funciona a distintos niveles. Como explicita la cita de Valle-Inclán, alada y riente es la mentira y por extensión la invención, la literatura de ficción a la que rindo pleitesía y de la que a la vez me cachondeo en estas páginas. Pero además son adjetivos que podrían aplicarse a ese hada que aparece aquí y allá a lo largo de la novela, sembrando algún desconcierto. 

P.: «Alada y riente» fue tu primera obra publicada, y hasta el momento la única. ¿A qué se debe ese silencio? ¿Qué más guardas en el cajón? ¿Qué has entregado a las llamas purificadoras?

R.: El silencio se debe a que, después de mi experiencia como autor maldito con «Alada y riente», comprendí que el malditismo está sobrevalorado. Como ser escritor (es decir, vivir de ello) es y se descubrió muy difícil, opté por convertirme en personaje literario, más concretamente en el protagonista de un libro de aventuras geográficas que luego podrían escribirse o no. Y opté por desarrollar un trabajo que me llevó a pasar largas temporadas en distintos lugares más o menos lejanos, fundamentalmente en África y Latinoamérica. Resulta que al final ese libro se está escribiendo, sí. Hay muchas más cosas en los cajones, respondiendo a tu pregunta, pero seguramente están ahí por buenísimos motivos. A las llamas purificadoras he entregado algunas cosas, pero he sido incauto a la hora de compartirlas con amigos y siempre hay algún cabrón que se niega a quemar según qué escritos,  amenazando la perspectiva de una digna posteridad. 

P.: Pregunta trampa: ¿Qué es para ti la literatura, qué significa inventar mundos y transmitirlos a base de palabras escritas en un determinado orden?

R.: Entre los dieciocho y los veintitrés años sufrí la dureza del Alzheimer en mi padre. Siempre pensé que escribiría un libro sobre eso y que ese libro me salvaría la vida. Nunca lo escribí, pero la literatura me salvó la vida de todos modos. Según cuento que no lo escribí, me doy cuenta de que tal vez «Alada y riente» sea, de forma camuflada, ese libro. Lo releo ahora y me doy cuenta de que por un lado es un libro de ocurrencias más o menos humorísticas, pero también late en él algo cifrado, muy profundo y personal, sobre el hombre que yo era entonces. No tengo ni idea de si esto responde en alguna medida a tu imposible pregunta. 

P.: LaGalerna.com, el blog que creaste, diriges y editas, mezcla fútbol y literatura. ¿Cómo es eso posible?

R.: Nada de lo humano es ajeno a la literatura, con la posible excepción de Gerard Piqué. La Galerna tiene un enfoque literario pero tiene otros muchos enfoques dentro. En realidad, y perdona que siga corrigiéndoos, no mezcla fútbol con literaratura sino madridismo (algo más específico pero más grande que el fútbol) con literatura y también con cine y también con música y con la vida misma. Hay mucha gente que escribe en La Galerna y que lo podría explicar mejor que yo. 

P.: ¿Cuáles son tus proyectos literarios de cara al futuro?

R.: Por una parte, está el libro de relatos geográficos (entre lo autobiográfico y la ficción) del que hablaba antes. Hay también en marcha -aunque esto no es literatura como tal- un libro sobre mi grupo musical favorito. Y llama a la puerta con fuerza la idea de una novela sobre algo que me sucedió hace ahora justo tres años, algo que súbitamente cambió mi vida de manera definitiva aunque también de manera casi imperceptible, lo cual constituye una curiosa combinación. Quizá este proyecto se adelante a los otros dos.

2016-10-28T17:32:56+00:00 20 Junio, 2016|Categories: Medios, Noticias|Tags: , , , |

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